Galicia

By: productonacional | 18 Feb 2019

La tradición gastronómica gallega es de una enorme relevancia y variedad, siempre imbricada en su cultura y sociedad. Basada en la rotundidad de sus materias primas, sus elaboraciones huyen de las artificiales transformaciones, primando por encima de todo la intensidad natural en beneficio del disfrute de esas calidades.

Carnes, pescados, mariscos, dulces, lácteos, vinos, embutidos, panes… son patrimonio abrumador de esta agraciada tierra, que no deja indiferente a nadie si de lo que hablamos es de comer: aquí se come mucho, muy rico, y de todo.

Cuatro quesos gallegos han conseguido obtener el reconocimiento de Denominación de Origen Protegida. Son el queso Arzua-Ulloa, elaborado con leche de vaca y al menos seis días de maduración, y con los bordes redondeados y una piel amarilla, brillante, fina y lisa. También el famoso cremoso queso de Tetilla, quizás el más representativo de Galicia, muy popular por su forma cónica que recuerda a una mama o «tetilla». O el archipremiado queso San Simón da costa, elaborado artesanalmente con leche de vaca “rubia gallega”, de toques ahumados y cremoso, y con corteza suave y anaranjada. Finalmente, el queso Cebreiro, con leche de vaca y producido en la provincia de Lugo.

Los vinos gallegos de caracterizan por su frescura y su  equilibrio entre acidez y capacidad aromática. Galicia cuenta con cinco denominaciones de origen (Rías Baixas, Ribeiro, Ribeira Sacra, Monterrei y Valdeorras), albergando uvas tan populares como la del vino Albariño, la del espectacular vino Godello, o la del tinto Mencía. Y si hablamos de licores, no podemos olvidarnos del excepcional orujo gallego ni de su licor de café.

El mar, con 1500 km. de costa, imprime un carácter inevitable a la gastronomía gallega. Almejas, mejillones, berberechos, centollo, pulpo, buey de mar, vieiras, merluza, rape, bogavante, langosta, zamburiñas, sardinillas, algas, atún…constituyen la oferta más contundente en pescado y marisco del mundo conocido, dando lugar a una industria conservera poderosa y a la excelencia de sus exportaciones.

Y qué decir de la vaca rubia gallega, de las empanadas, y del pan, o de los pimientos del padrón, los grelos, la tarta y las famosísimas piedras de Santiago, la bica, el porco celta, la zorza, la tortilla de Betanzos, la anguila, el lacón…

Nos faltan muchas líneas para hablar de todo lo bueno que nos espera: Galicia Calidade. ¿Alguien da más?