Castilla y León

By: productonacional | 26 Feb 2019

Castilla y León representa un enorme territorio en el que predomina la llamada cocina de frío, con excelentes guisos y asados, vinos de indudable calidad, y gran nobleza en sus embutidos y quesos. Sus dulces destacan por su variedad y tradicionalidad.

Sobresalen los asados de cordero y de cochinillo (mundialmente conocidos en Segovia), la caldereta, la morcilla (morcilla de Burgos, León, Palencia o Valladolid), los torreznos de Soria, las legumbres (alubia de Saldaña, judías de El Barco de Ávila, judiones de La Granja, lentejas de Salamanca, garbanzos pedrosillanos, garbanzos de Valseca o de Fuentesaúco, etcétera), las trufas de Soria y sus derivados (aceite con trufa, aceite con boletus, crema de queso con trufa blanca…), o las humildes y excelentes sopas de ajo.

Los derivados del cerdo están presentes en toda Castilla y León, pero alcanzan su cumbre en Salamanca con el jamón ibérico de Guijuelo (además del lomo ibérico, el salchichón o el chorizo), en Segovia con el chorizo de Cantimpalos (curado o a la olla), y con la cecina de León (de vacuno, chivo u otras), o con el botillo del Bierzo y el hornazo en Salamanca.

Los quesos son excelentes, como el leonés de Valdeón, el palentino del Cerrato, las múltiples variedades de queso de Zamora, o el exquisito queso de Segovia producido en Escalona.

Mención aparte merecen sus vinos. El Duero salpica las zonas vitivinícolas reconocidas del Bierzo, Cigales, Ribera del Duero, Rueda, Toro, Arlanza, Arribes, Tierras de León y Tierra del Vino de Zamora. A través de nuestra web podrá comprar on line vino de roble, crianza, y reserva de Ribera del Duero, así como el prestigioso Pago de Carraovejas; también, en lo que a blancos se refiere, el considerado mejor verdejo del mundo, un verdejo frizzante, o un valoradísimo vino segoviano de Rueda. No deje de probar la cerveza artesana de Segovia, o su carismático vermouth Garciani.

En el apartado de dulces, nos quedamos con las yemas de Santa Teresa en Ávila, las almendras garrapiñadas de Briviesca, la mantequilla dulce de Soria, con los mantecados segovianos o los suspiros de Turégano, los hojaldres de Astorga, las cañas zamoranas o el ponche segoviano.